En medio de la noche
en la palma de mi mano
vi crecer la línea de la
vida
“Pregunta conmigo:
¿Tenemos el destino que nos merecemos?
¿Quién nos ayuda a tomar decisiones?”*
Graciela Cros
Salí a caminar
a la hora exacta en que se encienden las luces de las calles
Salí con voces en la cabeza
Crucé miradas, sobre todo de niños
un cielo todavía claro, uniforme
el aire quieto
una caravana de autos como hormigas
-¿Alguna vez te preguntaste
qué hicimos de nuestra vida?, me dije
Caminé despacio
Últimamente hago todo despacio / llegué lejos
me di cuenta porque al volver
ya se habían ido las voces
y se veían estrellas en el cielo
Mis hermanas y mis hermanos
quieren saber cómo estoy
cómo va “todo”
En algún lugar
de la sangre
de la historia
conjugamos verbos
similares:
nacer, sobrevivir.
Preguntarnos
/
Camino y guardo palabras
del poemario ORÁCULOS, inédito.
Dentro de qué
túnel del tiempo
me dormí
desperté
lugar
en que la poesía no es
la misma
como los árboles
en el bosque
como la orilla
en la que llego hasta tus pies
Se
puede cruzar toda la ciudad
de
regreso a casa
y
mientras
pensar
en una isla
Se
puede zigzaguear entre góndolas
de
urgencias
innecesarias
y
mientras
pensar
en
una isla
Se
puede entrar y salir
de
habitaciones en penumbras
Hornear
pan de madrugada
y
mientras pensar
en
una isla
Se
pueden tipear
letras
luminosas esa madrugada
y
mientras pensar en una isla
Se
puede dormitar
con
los ojos entreabiertos
Se
puede ir
y
venir
estar
ser
y hacer
y
mientras
pensar
en
una
isla
Se
puede encontrar
sin
buscar
traer
a
la memoria el gesto
decir
que
el fuego es el mejor regalo
y
la lluvia sobre el mar
y
las flores del cerezo
y
las moras y frutillas
Se
puede
dibujar
en el aire el contorno
de
una boca que late
y
espera
Se
puede
retener
una
mirada a los ojos
en
los ojos
al
roce del sueño una isla
Se
puede
no
entender nada
de
nada
y
entenderlo todo
y
olvidar
lo
que se dijo ayer
cómo
se
dijo
con
qué
palabras
se pueden borrar
otras
palabras
que
se dicen
y
mientras
pensar
en
una isla
Se
puede decir
Se
puede gritar
Se
puede aturdir
el
aire
enviciado
del encierro
y
sonreír, la vida
no
esta
otra
en
algún lugar
lejos
del miedo
una
isla
Todavía
lejos y tan cerca
todavía
bajo el cielo
cruzar
la ciudad una isla
se
puede
a
tientas
apenas
sin
mirar
solo
el cielo
abajo
y
mientras
pensar
se
puede
repetir
un
sonido tras otro
silencio
deslizar
palabras
sin
palabras
y
despertar
como cada mañana



