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Por momentos tengo
los ovarios de una kamikaze
y otros
tengo
que respirar
profundo
para que el corazón
no se me salga del pecho
y estalle
como una estúpida
burbuja
//
Solía andar por la vida
por las calles
con todo el largo de mi cuerpo
transparente / ya no
ya no soy ese cuerpo de agua
//
Cuando sopla
la palabra
calma
Iris Giménez
15.4.26
30.1.26
"Dulce 3..."
Mientras me preparaba el mate, bajé las ocho sillas que había puesto sobre la mesa y lo traje junto al termo,
Me senté por primera vez en el día, después de tomar todos los comprimidos a su hora indicada, y tomé uno o dos mates. Respiré. Los ataques de pánico también me están enseñando a respirar.
Abrí la novela que empecé cual alternativa de refugio. Gracias a Dios existen esos libros. Estoy por terminarla. Me va llevando todo el mes leer lo que quizás a otra persona llevó tres mañanas frente al mar, mientras yo dormía agradecida por las pastillas que me recetó una de las tantas y tantos médicos que me vieron los primeros diez días de enero en sus guardias, desde el mismísimo 1º del uno.
Usé el tensiómetro y comprobé que todo estaba bien aun cuando me había movido mucho. Algo tan simple y vital como moverme, desplazarme de un lado a otro, y necesité comprobar que podía sobrevivir, seguir sobreviviendo.
Fiona, la gata amarilla de la casa, espléndida ella y distante, vino hacia mí sobre la mesa. Se lava y me incluye en su baño, me lame el brazo. Me siento parte del ritual. Resulta contenedor. Alivia. Sana el instante. No hay por qué buscar razones místicas. ¿Es como si entendiera? ¿Me busca para darme calma?, o para compartir la mía, por primera vez, desde hace tanto rato… No canto victoria. Nunca canto victoria.
Ayer hablé. Estoy pudiendo. Y decir. Y escuchar lo que ya se sabe que no querría escuchar, sin embargo escucho y puede que ya no sienta nada, digo, no como antes.
Fiona se sigue bañando en frente de mí, ya no me toca. Retomo mi libro, entro nuevamente en él no como refugio, no siempre. Quiero terminarlo antes de que se termine el mes.
Quiero terminar la novela y a la vez no. Esas cosas pasan se tenga el orden o el desorden que se pueda.
Comencé a escribir esto a mano alzada en el mismo papel detrás de las anotaciones que he ido haciendo cada vez que me tomo la presión arterial. Nunca antes pensé en llevar un diario íntimo, menos uno ordenado con sus fechas, horarios, diástoles y sístoles.
En los parlantes suena mi canción de Pescado
25.1.25
En los ojos
Será que tienen razón que una
es siempre la misma
siempre encontrándole la quinta pata a las cosas
Y no es que una ande con los ojos nublados
ni con un parche o los dos / hay que ver
la cantidad de grietas al costado del camino
por las que se cuelan revoltosos los instantes
perfectos como sueños
realidades paralelas
Y no es que una no se sonría con la cara de los pibes por la vereda
que no vea el sol aunque no lo veamos
ni que de vez en cuando no acaricie la cabeza gacha a un perro
tranquilo de la calle / hay que ver
la cantidad de luces y colores al costado del camino
que se escurren como agua
como vida
quién sabe a dónde /
¿Estarán creciendo sueños en el cielo de los oprimidos?
No es que una ande encontrándole la quinta pata a las cosas
Es esta mutación este antídoto en los ojos
que me lleva
13.3.23
de Pobres de certidumbre (poema 15)
Como tantas otras veces
espero
sedante temporal
mientras mis cuencas manos dicen
de la duda y la calma.
Mas estás en mí, agüita
esqueleto de lluvia
y todavía te tengo
de la sección "Pobres de certidumbre" en Como los árboles (libro en edición)
4.3.23
de Luz primera (poemas 14, 15, 16, 17)
/
Me levanto por la noche
al amparo del insomnio
refiriéndome a mí
como quien espera encontrarse en una brújula
/
En forma de lluvia
andan mis pasos por esta casa
vuelta a construir
tantas veces
en los ojos
/
Por la mañana
es hora de resucitar
Un poblado de fantasmas
es dueño de la noche
donde todas las decisiones son oscuras
/
A media mañana
la lucidez
anda
a la deriva
sigue la flecha
respeta
la costumbre, respeta
no sabe lo que antes
instantes antes
siglos
igual, no sabe
de la sección "Luz primera" en Como los árboles (libro en edición)
27.2.23
de "Luz primera" (poema 45)
Sin embargo no parece
Las plantas adquieren su tamaño
a la velocidad de la luz
son deshojadas
arrancadas
y en medio de un respiro
vueltas al aire
en movimiento permanente
Igual yo
conjugo los verbos
en todos los tiempos
de la sección "Luz primera" en Como los árboles (libro en edición)


